Otro elemento importante en el orden global es la capacidad de cada estado y de la región en general en el campo de producción energética desde la explotación de recursos naturales no renovables y por ende su consecuente aporte positivo o negativo en lo referente a la conservación y defensa del medio ambiente.
En este tema esta porción del globo se convierte en una verdadera alternativa universal por su gran extensión de áreas boscosas y potencial hídrico, que le pueden permitir capturar los elementos nocivos de las emisiones, que generan el exceso del consumo de los países del norte del hemisferio.
En cuanto a la competitividad en general, América Latina y el Caribe se encuentran en posiciones muy bajas en cuanto a los índices globales de esta actividad. Esto se debe a la debilidad estructural en áreas tan importantes tales como la eficiencia institucional y el desarrollo del Estado de Derecho, así como la innovación y absorción de nuevas tecnologías, tema que ampliaremos también con un tercer ensayo dentro del grupo, dado que tampoco se aborda por parte de ningún otro de los expositores.
Sin embargo y a manera de comentario introductorio, consideramos que es necesario avanzar en el campo de progreso tecnológico y la innovación. Estos países deben incrementar su inversión en el campo de la educación, en especial en el ámbito universitario, y al mismo tiempo crear las condiciones idóneas para atraer inversión en campos como la electrónica, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información.
Como conclusión podemos decir que el mundo está sometido por sistema virtual, adoptado por los avances de la tecnología sucedida después de finalizada la guerra fría. La globalización atiende una situación ambivalente, que aunque beneficia el histórico crecimiento de los dominantes bloques económicos, genera a la vez desequilibrios cada vez más grandes entre el primero y los otros mundos.
En consecuencia, es mi parecer, que la globalización es una verdad innegable que exige opciones reales de parte de los estados tercermundistas so pena de mantener tendencias nada favorables para los países que como los que hacen parte de América Latina, seguirán corriendo el riesgo de parecer invitados de piedra en el dinámico mercado global internacional, dominado claramente por los tres grandes bloques.
Hay mucho por hacer y no se observa en el ambiente ni el liderazgo, ni las condiciones geopolíticas, que permitan la consolidación de ese cuarto bloque que equilibraría en algo, tan dispar situación.
En este tema esta porción del globo se convierte en una verdadera alternativa universal por su gran extensión de áreas boscosas y potencial hídrico, que le pueden permitir capturar los elementos nocivos de las emisiones, que generan el exceso del consumo de los países del norte del hemisferio.
En cuanto a la competitividad en general, América Latina y el Caribe se encuentran en posiciones muy bajas en cuanto a los índices globales de esta actividad. Esto se debe a la debilidad estructural en áreas tan importantes tales como la eficiencia institucional y el desarrollo del Estado de Derecho, así como la innovación y absorción de nuevas tecnologías, tema que ampliaremos también con un tercer ensayo dentro del grupo, dado que tampoco se aborda por parte de ningún otro de los expositores.
Sin embargo y a manera de comentario introductorio, consideramos que es necesario avanzar en el campo de progreso tecnológico y la innovación. Estos países deben incrementar su inversión en el campo de la educación, en especial en el ámbito universitario, y al mismo tiempo crear las condiciones idóneas para atraer inversión en campos como la electrónica, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información.
Como conclusión podemos decir que el mundo está sometido por sistema virtual, adoptado por los avances de la tecnología sucedida después de finalizada la guerra fría. La globalización atiende una situación ambivalente, que aunque beneficia el histórico crecimiento de los dominantes bloques económicos, genera a la vez desequilibrios cada vez más grandes entre el primero y los otros mundos.
En consecuencia, es mi parecer, que la globalización es una verdad innegable que exige opciones reales de parte de los estados tercermundistas so pena de mantener tendencias nada favorables para los países que como los que hacen parte de América Latina, seguirán corriendo el riesgo de parecer invitados de piedra en el dinámico mercado global internacional, dominado claramente por los tres grandes bloques.
Hay mucho por hacer y no se observa en el ambiente ni el liderazgo, ni las condiciones geopolíticas, que permitan la consolidación de ese cuarto bloque que equilibraría en algo, tan dispar situación.

